viernes, 22 de febrero de 2019

Propaganda: Privado y Público

Si agarro mi copia de "Taxonomía de conceptos de la Comunicación" de Reed H. Blake y Edwin O. Haroldsen, un libro que sirve a modo de diccionario de conceptos de la comunicación, y voy a la página 71 en la sección llamada "Parte Tres: Qué se comunica", me puedo encontrar con la definición de Propaganda.
         "La propaganda expresa la opinión o la acción realizadas por individuos o grupos que deliberadamente persiguen influir sobre las opiniones o acciones de otros individuos o grupos con objetivos predeterminados. (Institute for Propaganda Analysis - Instituto para el Análisis de la Propaganda - 1937)"
En resumidas cuentas, lo que dice es que la propaganda es el medio que individuos o grupos toman para influir el pensamiento ajeno acorde a lo que quieren. Me parece considerablemente importante hablar con esta definición en mente porque lo hace pensar a uno de una manera bastante humilde y sincera sobre como todo lo que tiene una posición política definida y prácticamente dicha es propaganda y no comete un juicio moral. Por ejemplo, planteemos que una serie infantil da un mensaje claro sobre como hay que respetar al otro, de como con el diálogo podemos llegar a encontrar una solución a nuestros problemas y de como la redención es posible. Todos estos puntos tienen una marcada naturaleza política por fuera de lo que es la caricatura. Respetar que hay personas que viven de una manera distinta, que tienen distintas posiciones y que por el mero hecho de ser personas merecen el respeto de su propia vida es un punto político, es directamente la base del sistema democrático. Que el diálogo es el método por el cual debemos resolver los problemas no solo es, a su vez, otro fundamento del pensamiento democrático, también es la base del pacifismo. Y por último, el pensamiento de la redención es vital para cualquier crítica contra la naturaleza de un sistema penal que emplea la pena de muerte a sus culpables. A su vez, esta serie infantil va a influir en sus televidentes, dependiendo claro del grado de atención o cariño que tengan estos para con ella. Entonces, tranquilamente, podemos declarar que la serie infantil es propaganda. También lo son casi todos los libros, canciones, películas, videojuegos, etcétera. Por eso me gusta esta definición. Es general, nadie puede evitarla. Y, mejor aún, es su humildad y falta de juicio moral de lo que es la propaganda per se, permite poner el juicio moral no en el producto por su naturaleza de producto, sino sobre lo que comunica.
La producción artística y su consumo es, en muchos sentidos, una forma de comunicación entre el creador y el consumidor de la creación. Si agarro El Jugador de Fedor Dostoievsky, este libro es la forma en la que Dostoievsky me comunica su relación tóxica con el juego. El cine de Scorsese sobre mafia, ya sea la trilogía de El Padrino, Boardwalk Empire, Los Infiltrados o Buenos Muchachos, parece comunicar en lineas muy generales (porque cada uno explota un tema distinto y a su manera) la idea de que la familia y La Famiglia son funciones que no se tocan. Canciones como Asylum de Supertramp o An Inmate's Lullaby de Gentle Giant nos comunican los pesares que un recluso en un psiquiátrico puede sufrir o como el asilo parece enloquecerlos más de lo que los sana. Y en el caso de los videojuegos, Doki Doki Literature Club o Stanley's Parable nos comunican que no existe la elección dentro de los videojuegos sino que es todo una ilusión hecha por el programador. Decir que cada una de estas obra no trata de influirnos de una manera u otra en nuestro pensamiento es como decir que un camello puede pasar por el ojo de una aguja. Es imposible y carece de sentido. Otra forma de comunicación es la periodística. Bueno, más bien el periodismo es la forma de comunicación por así decirse más comunicacional, es la versión más abstracta. En vez de contarnos de los males del juego a través de la historia ficcional, el periodismo nos habla de casos reales o "reales" del juego y los males que causa. Pongo comillas en el segundo reales porque supongo que todos acá estamos en la misma página y que estamos todos de acuerdo que los periodistas son seres humanos y que como hay seres humanos que son una mierda en términos morales hay entonces periodistas que probablemente mientan o sean una mierda. ¿Ah no? ¿Que tengo que explicar esto también porque, sorpresa sorpresa, hay gente que piensa en el periodismo como una profesión seria y objetiva? Me cache en diez, es el siglo veintiuno por el amor de dios.
¿Conocen el caso del USS Maine? Era un barco de guerra bastante mediocre en su construcción de la armada norteamericana. Esta nave fue enviada por el glorioso ejército norteamericano para "monitorear" por así decirse las revueltas que los habitantes de la Cuba Española llevaban a cabo para liberarse del moribundo y comatoso imperio Español. El crucero, que estaba muy mal hecho, explotó repentinamente matando a gran parte de la tripulación. Aunque el barco seguramente voló por los aires por su pésima calidad (poner la carbonera al lado de la bóveda de munición no suena a buena idea), desde Estados Unidos el magnate empresarial William Randolph Hearst y el periodista Joseph Pulitzer hicieron una campaña amarillista de como el Imperio Español había volado por los aires al Maine. Resultado: Estados Unidos le hace la guerra a España y la demuele finalmente. No voy a ir al típico punto de vista hiper izquierda de que todo esto era una conspiración entre Hearst y el gobierno norteamericano para iniciar una guerra con España porque, aunque estoy de acuerdo con esa forma de ver el hundimiento del Maine, quiero centrarme en el punto de que Hearst era un periodista. Mierda, Pulitzer es el periodista super reconocido por excelencia, tiene un premio del periodismo hecho a su nombre.
Sin embargo, la idea de poner al mismo nivel a la producción artística y la periodística puede sonar pesada. El pensamiento general es que la obra de un autor es una mentira, una invención salida de la nada, y que por su parte el periodista narra los eventos de la vida real. Bien, el problema es que esto no es así. La obra de un autor, una ficción, una pintura, etcétera, esta directamente conectada con la realidad. El Gaucho Martin Fierro fue una obra que el federal litoraleño José Hernandez creo para hacer resaltar la terrible persecución que le hacían al gaucho luego de la batalla de Pavón. Robert Louis Stevenson escribió El Extraño Caso del Doctor Jekyll y Mr Hyde por las brutales contradicciones morales que generaba la sociedad victoriana en Inglaterra. Y eso solo por hablar de libros. ¿Cómo serían posibles los Sex Pistols sin la enorme cultura de desencanto y anarquía de la juventud británica? ¿Cómo sería posible Metal Gear Solid sin un mundo de pos Guerra Fría? En su videoensayo Outsiders: How To Adapt H.P. Lovecraft In the 21st Century (Otros: Como adaptar a H. P. Lovecraft en el Siglo 21) el youtuber Harry Brewis hablaba que la ficción servía como un espejo de la verdad. La verdad del autor, de su posición respecto a los tiempos que pasaban. Esto no significa que un autor no este equivocado, que no nos quiera manipular de una manera u otra (te estoy viendo, Walt), pero he aquí el problema. Suponiendo ilusamente que el periodismo no esta al mismo nivel que la obra literaria, que un autor habla desde lo imaginario y el periodista desde lo ocurrido, ¿entonces porqué existen las campañas falsas? ¿Por qué existen las tácticas para causar miedo a la población de un supuesto otro a derrotar? ¿Por qué siempre invitan a alguien para hablar de economía y política y cuando las medidas planteadas salen mal porqué no hay un juicio de valor respecto al periodista? Si los periodistas se suponen que hablan desde la realidad, ¿por qué las cadenas multimediaticas a veces parecen diferir entre sí? ¿Por qué se le permite a los periodistas no citar fuentes o fuentes falsas, o, en caso de que estos estén porque no se multa al periodista que cita a una fuente falsa? ¿Por qué no hay un manejo de el periodismo, un control de calidad por así decirse? Puede no hacerlo el estado, pueden hacerlo los propios periodistas. Y ahí es donde entra el problema. ¿Saben cual es la forma más directa de hacer propaganda y salirte con ello? No llamarlo propaganda.
Verán, son tres los problemas de la propaganda. Y no son quien lo dice, sea un vocero del estado, un periodista, un artista, un religioso. No. El primero es que el que realiza la propaganda no admita en primer lugar su posición respecto al asunto. Su posición base, la que nos deja entender que es un ser humano con una opinión y no una persona objetiva. Porque no hay personas objetivas cuando se trata de arte o economía o política. No hay, solo se la podría conseguir si fue testigo presencial (y su versión se confirma) o si se trata de un científico (cuyo trabajo haya sido estudiado y aprobado por las cátedras). El segundo problema es el grado de visibilidad. No se puede permitir que una empresa tenga varios diarios, radios, televisoras, productoras de cine. No es democrático. Que una empresa sea dueña de casi todas las vías de comunicación pública fomenta a un solo tipo de discurso admitido o un solo tipo de discurso fuerte. Porque, si cinco de las seis radioemisoras, tres de los cuatro canales, y tres de los cinco diarios  son del mismo dueño, ¿realmente creen que la emisora, el canal y los dos diarios que no son propiedad de ese personaje tienen chance de armar discusión, debate, diálogo? Claro que no, no es una pelea justa. Es como llevar una pistola a una pelea de cuchillos, salvo que en vez de una pistola es una UZI y el cuchillo son guantes de boxeo. Como sociedad democrática tenemos que evitar la conformación de monstruos multi mediáticos y a los que ya están desmantelarlos. Por último, hay que analizar lo que se nos dice. Hay que poner el foco en lo que nos tratan de decir, que quieren de nosotros. Ese diario que se lee y es programa que se ve no salio gratis. Si cuando vemos una propaganda de jabones sabemos que nos quieren vender jabón, ¿por qué asumimos como objetivas las noticias políticas o económicas? Hay miles de formas de informar una situación, un crimen. Ya sea como se compone el artículo, lo que se dice, lo que no se dice. Lo que les pido, si se me permite pedir, es que tengan criterio. Que sean críticos con lo que se les informa. Porque sino, las cosas siempre van a ser complicadas y en ves de ser quienes somos, vamos a ser lo que quieren que seamos.
Por Rocco Fregoti

domingo, 27 de enero de 2019

Veganos y el Consumo Ético

Recuerdo que hace unos tres o dos años tuve una discusión con una amiga por el hecho de haberse vuelto vegetariana.  Discusión es una exageración, en el fondo era más bien una joda y en el día a día las elecciones alimenticias que toman las personas mucho no me importan. De hecho, creo que hoy no entraría en una situación tan imbécil e innecesaria. Pero es lo que hay. Lo que ocurrió en la discusión es que ella me argumentaba que no quería formar parte de un sistema en el que la violencia y el dolor forman parte vital. A lo que mi respuesta (me sorprende realmente, yo no tenía ni la mitad de conocimientos que tengo ahora hace tres años) fue: ¿Y que hay del resto? ¿Qué hay de la energía eléctrica? ¿Todas las guerras y asedios económicos que se ejecutan contra países petroleros no cuentan como violencia y dolor? A lo cual me respondió que contra eso no podía hacer nada.
En el fondo comprendo a los veganos y a los vegetarianos. De vuelta, no me metería en una discusión tan ridícula hoy día porque me parece que son innecesarias. Para los vegetarianos y veganos el mero hecho de que haya violencia involucrada en el consumo de otro ser vivo es suficiente como para dejar de consumir carne y, bueno, me parece un buen argumento. Por mi parte, considero a los seres humanos como omnivoros, por lo que el comer carne animal es parte de nuestra naturaleza. No soy un científico tampoco, es una argumentación mediocre en el fondo y la principal razón por la que como carne es costumbre y gusto, no mucho más.
A su vez, la forma en la que conseguimos carne es una mierda. No soy un gran fan del filot, considero que si te vas a comer la vaca como mínimo déjala vivir con algo de dignidad, en el campo, pastando. Lo mismo va para las gallinas, cabras, ovejas, cabras. A su vez, el consumo masivo del pescado que realizamos esta literalmente vaciando el océano. Las costas argentinas son constantemente depredadas por falta de regulaciones y la Argentina es solo un caso más. Los que le encontraron una vuelta a eso son los japoneses: los barcos pesqueros del mar del Japón emplean redes más amplias, así los pescados pequeños que son prácticamente crías se pueden salvar y crecer. Pero en distintos lugares del mundo como Croacia se emplea la técnica de la granja o cultivación de peces. Claro que esto no es mucho en realidad: los japoneses, como los noruegos o chinos, depredan los mares del mundo de forma ilegal todo el tiempo a modo de pirata y es difícil responder a eso sin meterse con tres países con sobrados recursos legales.
Pero acá es donde el argumento vegetariano y vegano colapsa. Y es por esto. ¿Consideras un crimen consumir carne porque es un sistema basado en la muerte y el dolor de los animales? Bien, de acuerdo. Tenes toda la razón. Pero el no comer carne no va ni a limpiar tus manos de sangre ni tus fauces. Y acá es donde la más grande imagen que nos regaló el internet entra en juego:

Resultado de imagen para there is no ethical consumption under capitalism¿Saben que daña terriblemente el medio ambiente, pone en peligro miles de especies animales y contribuye al cambio climático? El desmonte masivo de tierras del Amazonas y del resto del mundo para cultivar soja. La soja es, a su vez, como todos sabemos, un componente principal a la hora de producir los productos que consumen los veganos como la "leche" o "carne" de soja. El nuevo gobierno brasileño, el de Jair Bolsonaro, es la gran amenaza para la jungla más importante del planeta. Brasil se transformó en la potencia vacuna del mundo cuando empezó su desmonte del Amazonas, lugar que sirve como regulador de temperatura del mundo y donde se encuentran una masiva cantidad de especies únicas. Y la cosa no es solo el desmonte, es lo que le hace a la tierra de cultivo. La Argentina rural al emplear la producción en masa de tierra de cultivo en soja se esta pegando un tiro en el pie. El problema con la soja no es la soja como planta, sino la transgénica. Esta soja puede soportar, debido a como fue trastornada geneticamente, el bombardeo químico de los pesticidas. Este bombardeo, sin embargo, daña el humus, la capa negra de la tierra que influye en mayor grado en la cultivación. La destrucción del humus vuelve un campo infértil. El plantado y producción masiva de la soja va a volver grandes partes del país en terrenos yermos, infructuosos para la siembra. Es verdad, sí, la mayoría de esta soja se usa para la alimentación de animales de consumo como el cerdo, pero también es un componente principal en la dieta vegana. Y la cosa no acaba ahí. El trabajo rural de más de un producto puede no ser legal ni limpio. Como en Jujuy ahora se legalizó el trabajo infantil en las parcelas o el trabajo de los inmigrantes latinos mal pagos en el sur de Estados Unidos. No creo que sea posible comer algo y que no haya riesgo, por así decirse, de que este no se haya producido de manera amoral.
Y si no podemos comer algo por su naturaleza inmoral, tampoco podemos divertirnos, supongo. Porque la mayoría de los productos electrónicos (computadoras, consolas, televisores, celulares) son producidos con un material llamado coltan, el 'oro negro' que se extrae de maneras no muy bonitas. Jornadas de catorce horas, lavado de dinero, tropas de ocupación. Y si no es el coltan, es como se ensambla el artilugio. Foxconn, un titan chino de la producción tecnológica, de donde viene el glorioso I Phone por el cual los conchetos discuten por horas por su superioridad o mediocridad, lleva a sus obreros a tal nivel de humillación, alienación y depresión que, bueno, se suicidan. No muy lindo. Y si no es como se extraen los materiales con las que se hace tu XBOX ni como se ensambla, pues, lo siento, tus juegos tampoco son morales. El año pasado le trajo a la industria del videojuego la noticia del abuso laboral en la producción del Red Dead Redemption 2. Y si compraste todo eso por Amazon, la que te espera, porque Jeff Bezos, el hombre más rico del mundo, hace su dinero del abuso laboral extremo. 
Y ahí uno se da cuenta de que si uno se pone a buscar la ignominia, la encuentra. No es solo la carne, ojala lo fuera. Pero no. Es lo que comemos, lo que vestimos, lo que usamos para divertirnos, para taparnos en la noche. No existe el consumo ético y seguramente, nunca existió en la historia humana. Ya sea que para mantener los precios de petroleo bajos se lleven a cabo guerras fratricidas. O que se aproveche categóricamente la posición de desamparados de los inmigrantes para que trabajen en pésimas condiciones. Y no hay escape. Como el oxígeno que respiramos o el agua que tomamos, no hay forma de escapar a un sistema socio económico que se metió en todos los escalafones de nuestra vida. Vegano, omnivoro, gamer, lector. No existe el consumo ético bajo el capitalismo. Ya estamos bañados en sangre por nuestra naturaleza de consumidores, de parte vital y final de este sistema.
Por Rocco Fregoti.
Artículos:
https://www.lanacion.com.ar/715695-sobrepesca-en-el-litoral-argentino (Sobrepesca del litoral argentino).
https://www.medioambiente.net/la-soja-transgenica-y-las-consecuencias-ambientales/ (Daños de la soja transgénica).
https://www.pagina12.com.ar/154699-a-morales-le-gusta-el-trabajo-infantil (Trabajo infantil en Jujuy)
https://www.elindependiente.com/futuro/2018/02/04/coltan-congo-antonio-pampliega/ (Extracción de coltan en el Congo).
https://www.theguardian.com/technology/2017/jun/18/foxconn-life-death-forbidden-city-longhua-suicide-apple-iphone-brian-merchant-one-device-extract (Condiciones laborales de Foxconn).
https://www.polygon.com/2018/10/27/18029154/red-dead-redemption-2-working-conditions-rockstar-games-overtime-labor (Explotación laboral en Rockstar Games).
http://nfwm.org/resources/farm-workers-immigration/ (Trabajo inmigrante agrario en Estados Unidos).
https://www.theguardian.com/environment/2018/oct/09/brazils-bolsonaro-would-unleash-a-war-on-the-environment (La amenaza que representa Bolsonaro para el Amazonas y el mundo).
https://www.newsweek.com/amazon-drivers-warehouse-conditions-workers-complains-jeff-bezos-bernie-1118849 (Condiciones laborales de Amazon).

viernes, 14 de diciembre de 2018

Neoliberalismo parte 3- Crítica teórica al liberalismo

Bien primero hablamos teórica e históricamente del liberalismo. Después, de su desarrollo en la Argentina. Ahora, toca una crítica a su teoría. Primero, quiero aclarar que no tengo problema con como haya sido Smith como persona y que esto no es en lo más mínimo un ataque a su persona. Que el pensador inglés haya estado equivocado en su teoría político económica o que piense por lo personal que lo esté, no significa que tenga algo contra el, en especial siendo este individuo uno que criticó las grandes riquezas y como generan estas desigualdades.
Primero que todo hay que hablar de libertad. El liberalismo implica una sociedad en la que los manejos económicos no estén regulados por el estado, sino que el mercado se autorregule por la oferta y la demanda, es decir, que el precio de un bien o servicio se decida porque tanto se ofrece respecto a que tanto este es adquirido. Si el liberalismo se escuda en la idea de que para que una sociedad sea libre la economía no ha de ser regulada, entonces lo primero a discutir es eso. ¿Por qué un individuo sería libre porque no es regulado o controlado? ¿Por qué la libertad solo se podría dar sin reglas? La libertad es, ante todo, un concepto abstracto muy idealista que maneja occidente. El liberalismo pasa de todo el debate filosófico previo para quedarse en el hecho de que un estado regulador sería uno que quita la libertad a un individuo con sus barreras productivas o impuestos o incluso usurpando tierras. ¿Pero la libertad en que consiste entonces? ¿En el dinero? Pues eso parece, si el impuesto es un cobro de dinero con el cual el estado se sostiene y nos presta servicios y este acto, de alguna manera, nos quita libertad, entonces parece que para el liberalismo reducción de libertad es igual a reducción de capital. Reducción de ganancias. ¿Es entonces que tanto dinero uno tenga encima libertad? ¿Realmente ser libre depende de que tanto dinero tiene uno encima? También la crítica de Smith es por la entrada de productos evitada por las barreras proteccionistas. Decía el inglés que sería mejor que entraran productos del exterior más baratos (sino me equivoco, pan francés respecto al pan inglés era su ejemplo) que internos más caros. Por fuera del hecho de que el viaje de este pan luego se cobra y que la entrada de productos internacionales causa generalmente desocupación, ¿serían los ricos más libres que los pobres? Digo, si el estado inglés redujera la libertad de sus ciudadanos al no permitir que entrara un pan más barato entonces el pobre ciudadano no podría comprar pan inglés, sí, pero el rico podría. Y al estar entonces la libertad relacionada con la cantidad de elecciones posibles y no con el hecho de que uno sea propiedad de otro ser humano o que uno sea un autómata, el rico es más libre, porque si entra el pan francés, el pobre podrá comerlo, sí, pero el rico puede comer pan francés, inglés, italiano, argentino y todas las facturas habidas por haber. 
Pero recordemos que todo este asunto es sobre libertad, y, bueno, como decirlo, la libertad no va de productos, dinero, propiedad, ni nada de eso. Los filósofos, como no pueden ponerse de acuerdo en nada (de hecho, esa es justamente la virtud, si no difirieran entre sí tendríamos muy pocos libros en las estanterías), lograron crear tres marcos abstractos respecto a la libertad: no somos libres aunque no seamos esclavos, somos libres aunque seamos esclavos y un punto medio entre ambos. El primero es conocido como determinismo o determinismo pesado y plantea que todo esta determinado previamente. Todo lo que vemos es la consecuencia de una causa previa que la explica sin error. El hombre es así porque su padre lo crío de tal manera y el padre lo crío de tal manera porque su propio padre lo crío de una tal manera. El problema de este planteo es que excluye la ética por completo: en un mundo en el que todo es un montón de piezas de dominó cayendo una después de la otra no hay culpables sino "consecuencias", el homicida no tuvo elección, sino que solo siguió la marea. No se puede construir una sociedad así y no es un planteo práctico. Segundo planteo: somos totalmente libres, pase lo que pase, hagamos lo que hagamos. Esta es una idea sostenida por el filósofo francés Jean Paul Sartre. Sartre, como buen ateo que era, decía que la no existencia de dios significaba que no había ninguna fuerza que controlara a los hombres tanto por acción como por inacción, esto da por resultado que seamos completamente libres. Pero hay una trampa, todo lo que hacemos es nuestra responsabilidad, nos tenemos que hacer cargo, así que es más un castigo que una cosa positiva. Sin mencionar que niega por absoluto como las otras personas pueden tener un efecto en nuestras vidas o como el ambiente puede tenerlo. Por último llegamos al compatibilismo o determinismo ligero. Lo que dice el compatibilismo es que hay cosas definidas y que nosotros podemos elegir las cartas que nos ofrecería esta baraja. Por ejemplo, digamos que uno tiene cinco amigos, uno es el mejor amigo, los otros tres son buenos amigos y el último no le agrada. Un día a la noche, este individuo se siente solo así que decide juntarse con sus compinches. Pero el mejor amigo no está. La elección está, uno es libre, sí, pero la elección se ve afectada por factores externos a que uno quiera decidir o no. Como primera opción nuestro protagonista contactaría a su mejor amigo, pero como este no es opción, no la tomaría. Después no querría estar con el que no le agrada tanto, y así. Las elecciones existen, pero están dentro de un marco. No solo creo que es el planteo más correcto respecto a la libertad, sino que también es uno más práctico a la hora de hablar de capitalismo o de libertad en general.
El capitalismo es un sistema compatibilista, uno puede elegir entre lo que se le ofrece. Es un sistema con una mínima de ascendencia social, en el cual la clase baja puede hacerse media en ciertos contextos. Pero el problema es que el principal principio del capitalismo es el afán por amasar riquezas. Uno debe dispararse hacia el enriquecimiento personal y los capitalistas llevan la posta. Pero, en un sistema capitalista, dos manos pueden dar las opciones: el capitalista o el Estado. Y en el liberalismo económico, es el capitalista el que da todas las opciones. Sin educación pública de calidad, primaria, secundaria y universitaria, es muy difícil que un miembro de las franjas bajas pueda hacerse con un título de abogado. Tomemos el ejemplo norteamericano, en el cual las clases medias deben endeudarse para que sus hijos millenial consigan un título universitario. El problema es que las universidades son privadas o públicas a las que hay que pagar y ahí, en ese marco, hay menos elección, menos libertad. Y ni hablar de lugares como la India o las zonas más pobres de África en el cual las opciones son trabajar o hambrearse, o hambrearse directamente, o trabajar y hambrearse. Ni hablemos luego de que las clases más pudientes tienen una baraja gigantesca de elección que los sectores pobres no. Y ni hablar de como las marcas ponen los precios que quieren. Hablemos de Estados Unidos de vuelta, ahora medicina. En los últimos veinte años los precios de la insulina se dispararon, pero el producto sigue necesitando los mismos insumos que no cambiaron de precio, con unos mismos números de demanda y oferta, entonces, ¿por qué aumentó? Porque los dueños de la empresa productora de insulina decidieron aumentar el precio de esa medicina que prácticamente mantiene vivos a los diabeticos. ¿Por qué? Ganancias. De vuelta, en el capitalismo las opciones las da la mano privada o la estatal, y adonde no la da la estatal en forma de vacunas o medicinas pagadas por impuestos las da la empresa privada en forma de medicina carísima. O, ¿y ya remarque que las empresas privadas van hacer lo que sea por conseguir dinero acorde a lo que permita la ley? Porque, digo, puedo hablar de los casos más sádicos del Imperialismo como la corporación belga de caucho o las compañías de trabajo norteamericanas que llevaron a miles de chinos a construir el ferrocarril o de Inglaterra vendiendo opio a China, pero Amazon, la empresa dirigida por el hombre más rico del mundo, Jeff Bezos, es reconocida por las terribles condiciones laborales que le da a sus empleados. Estados Unidos tiene todo un sector de su proletariado que trabaja para privados pero que es mantenido o por los vales de comida o por el estado directamente. Porque, en el liberalismo, el lobbysmo no es tomado en cuenta y a veces son los estados los que mantienen o directamente salvan a empresas privadas al borde del colapso. Al quedar esto claro, parece que incluso en un modelo liberal o neoliberal el estado se mete en la economía, sí. Para salvar a la empresa o permitiendo legalmente que haga lo que quiera. Porque, mis niños, la inacción es, de por sí, una acción. El estado al no poner leyes respecto a los precios de los productos médicos o de la calidad de los alimentos o las condiciones laborales efectúa una acción. Por eso, en el fondo, que en el liberalismo la mano de contención la de solo el privado es falso. Al contrario, la mano siempre es estatal, sea en una economía ideada por Friedman y Hayek o en una ideada por Keynes. Porque es el estado, al final de cuentas, el que decide como se van a llevar a cabo las cosas. Impuestos, regulaciones, burocracias, rescates, son todas medidas estatales y tanto la realización como ausencia de estas medidas son una medida del estado. Guste al que le guste. Mucha crítica de los liberales modernos, los auto proclamados libertarios, se mueve al rededor de la ineficiencia del estado y algunos llegan a incluso llamarse anarcocapitalistas y buscan la abolición directa del estado. Obviamente ignoran lo dependientes que son de los estados las empresas privadas. El I Phone, el producto que revolucionó nuestras vidas, todos sus componentes son resultados de investigación de universidades financiadas por el estado. Para que el trabajo en Malasia y China les salga centavos en comparación los estados chino y malayo deben permitir un trabajo baratisimo por su parte. Las bancas y empresas de bienes raíces norteamericanas fueron salvadas por el estado norteamericano. Y así infinitamente.
Por último una cuestión práctica. En el capitalismo el afán principal es amasar riquezas. Una empresa que vende insulina puede vender productos de baja calidad a precio superior, o vender productos de buena calidad a precio sociopático. Con un estado que se encarga personalmente de comprar la insulina, pagar la producción de insulina y la investigación de esta con los impuestos que todos pagan y que la entrega a su vez gratuitamente a los habitantes que la pagaron con el sudor de sus frentes no hay empresa privada que lo venda a niveles demenciales. No lo hay. Y sí, el estado tiene burocracia, sí. Pero morirse por exceso de sangre es mucho peor que completar tres formas. 

sábado, 8 de diciembre de 2018

Incendiario de joven, bombero de viejo

De momento, una pausa de los artículos sobre el neoliberalismo. Volvamos a hablar sobre como habla la gente facha. Creo que, ya es sabido, la gente cambia con la edad y con el tiempo. Digo, una década puede cambiar mucho como uno piensa y vive, pero las canas también lo logran. Cuando se envejece, es normal que uno tome posiciones más conservadoras. Esta más cansado, las nuevas ideas la trae gente que bien podría ser hijo o nieto propio, es difícil. Socrates ya decía (teóricamente) hace miles de años que los jóvenes no prestaban atención y eran maleducados, condición que dado el paso del tiempo parece ser más un problema de los mayores que de los chicos. Sin embargo, ahora también se oyen voces que plantean que no, que uno envejece y de alguna manera mejora. Como si se tratara de un vino que se añeja. Que se hace, de alguna manera y por alguna razón, más sabio, como si el paso del tiempo en la vida de una persona y no los eventos que la moldean fueran la fuente de la sabiduría. En el canon judeocristiano la figura del Rey Salomón es tratada por como un rey viejo y sabio, pero no es tanto por el hecho de sus canas sino por haber sido un rey que afianzó varias alianzas con los verdaderos reinos vecinos y que supuestamente escribió proverbios, El Cantar de los Cantares y el Eclesiastes. El viejo Tiresias, personaje de la mitología griega, es sabio no por anciano sino porque cuando era joven le tiraron una maldición que le hizo vivir como mujer un tiempo y llevaba ambas experiencias de vida. Sin embargo, cosas como el Alzheimer (o el simple hecho de que los ancianos olvidan en general) y las enfermedades que afectan generalmente la capacidad mental o cognitivo del hombre a medida que pasa el tiempo o, por el simple hecho de que con el tiempo los materiales se corrompen y es el mismo caso del cerebro, sabio y anciano no son sinónimos sino casi antónimos. Tuve la oportunidad más de una vez de ir a un asilo y no me lleve la imagen más positiva de los pacientes. También cabe aclarar que hace poco más de trescientos años "anciano" significaba de cuarenta y cinco en a cincuenta, sesenta con suerte, lo que significa que ese anciano probablemente fuera sabio porque, de vuelta llevaría una experiencia de vida larga y tendría sus facultades, dentro de todo, aceitadas y funcionales. Los octogenarios en masa son un producto moderno resultado de las vacunas, el sistema de limpieza urbano, los cambios de dieta y la medicina moderna.
Pero un octogenario no tiene la misma facultad que un hombre de cincuenta, pero ambos se pueden hacer conservadores con el tiempo. ¿Es esto malo? No, bueno sí, pero no es lo peor a pasar sino una consecuencia del paso ineludible del tiempo. Pasan los años y nuevas caras plantean nuevas ideas, y estas ideas pueden resultar bizarras o negativas para para alguien de cara vieja e ideas viejas. Que se muestran acomplejados por ellas es esperable. Pero esto fue demasiada introducción, ¿no creen? ¿De que va todo esto de que uno de joven aparentemente quemaba cosas y luego de grande las apaga?
Más de un "intelectual" de derecha (énfasis en las comillas) se excusa cuando le plantean que no escucha las ideas de la izquierda diciendo que no, que de joven era zurdito, pero de viejo recapacitó y se dio cuenta de que todo esas son ideas peligrosas y malas y que solo funcionan en la rebeldía de la juventud. De ahí el título de "Incendiario de joven, bombero de viejo": zurdo de pendejo, facho de viejo choto. Comprensible como el uno más uno dos. Esta lógica tiene problemas - muchos problemas. Primero que todo: ¿que es este asunto de que la juventud y la izquierda van de la mano? No solo tenemos el asunto de que el marxismo no es novedad en ningún lado (ya pasaron más de 170 años desde El Manifiesto Comunista) y que los intelectuales más importantes de la izquierda actualmente (Zizek, Habermas, Chomsky) son todos unos vejetes, o que el feminismo tampoco es algo nuevo (casi todas las reivindicaciones que hace ahora el feminismo son muy parecidas a las de los '70 y el feminismo como algo activo es de fines del 1800 e inicios del 1900), o que las ideas de la protección del ambiente y los animales resuenan desde hace siglos en el mundo entero. También es que la nueva derecha (aunque la derecha siempre tuvo una facción así) tiene mucho apoyo juvenil. Quizá no en Argentina (pero atenti, que lo que toma a uno por sorpresa siempre se cocinó a fuego lento), pero en el resto del mundo se están conformando derechas juveniles un poco inquietantes, que van de neonazis, racistas anti inmigración, libertarios anarco capitalistas, realistas de la raza, los red y black pill, etcétera, etcétera. Miércoles, el fascismo italiano y el nazismo tenían una cuota de apoyo juvenil enorme.
Tacleado este punto, volvamos a otro que resuena más con la introducción. ¿Por qué el hecho que de que viejo es facho y de joven era de izquierda significaría algo? Esto es una simple cuestión lógica. Cambio de ideología, de forma de ver el mundo, pero eso no es un argumento para que alguna de esas posiciones sean valederas en nada. La edad de los creyentes de tu ideología política no son un argumento a favor de ella.  Es como si una religión dijera de golpe que su Dios es real porque más personas lo creen o porque la gente que viste de azul en general cree en su Dios. Es una falacia, un argumento fallado que no significa nada en un pequeño análisis.
Tercer problema: ¿por qué la vejez daría fundamento alguno?  Ya dejamos en claro que con la edad el cerebro empeora, que se pierden recuerdos, que a veces se pierden facultades enteras. Que los viejos generalmente rechazan las ideas nuevas, no por poseer argumentos contra estas sino por el mero hecho de ser nuevas y que su forma de ver el mundo es radicalmente distinta y, por naturaleza, antigua. Y esto no es un ataque a los viejos, son razonamientos auto evidentes. La ancianidad es un problema serio, cuyo peso y consecuencias aun no llegamos a calcular. Cada vez hay menos niños y hay más ancianos. Eventualmente habrá más octogenarios que niños de ocho o va haber una cantidad tan parecida que nuestras sociedades van a trastornarse tanto que se volverían irreconocibles. Pero usar al anciano como argumento es usar a alguien que no puede defenderse. Porque, dada la evidencia, el octogenario tiene tanta dependencia como un niño de ocho, sino más. ¿Y usar a un niño de ocho como argumento de tu superioridad lógica ideologicamente hablando? No muy buen argumento déjeme decir.

sábado, 10 de noviembre de 2018

Neoliberalismo - Parte dos: ¿Y en Argentina?

La Argentina forma parte del mundo, tanto por izquierda como por derecha y cuando el Estado Argentino terminó de organizarse para el 1880, a medida que toda oposición política al régimen iba siendo exterminada, los territorios de la Patagonia y el Gran Chaco iban siendo conquistados y los inmigrantes empezaban a conformar lo que hoy llamaríamos el "argentino". En este tiempo, también se estructura la economía argentina: la etapa rural argentina. Es fácil y obvio decir que el liberalismo fue la regla en ese tiempo.
La naturaleza agraria de la economía argentina surge a partir de la derrota de los federales en general. Los federalismos entre sí no necesariamente se llevaban bien, pero eran todos enemigos declarados del plan económico que los unitarios y los intereses imperiales británicos querían imponer. Empecemos por Rosas y el federalismo bonaerense. Como estanciero, el sistema británico le convenía, pero no estaba dispuesto a entregar la patria en el proceso, sin mencionar que veía con cinismo la superioridad técnica del Imperio del té y el opio, por lo que no aplicaba las tecnologías agrarias que estos le pedían. Luego tenemos a Urquiza y al federalismo del Litoral. En general, a los litoraleños no les afectaría el modelo agroexportador, principalmente porque no eran tan distintos económicamente a Buenos Aires: producción agrario ganadera y puertos fluviales. La diferencia recae en que no están dispuestos a aceptar la superioridad bonaerense como centro del país. Por eso Urquiza se enfrenta a Rosas, con apoyo de los otros dos países vecinos e Inglaterra. Sin embargo, luego traiciona sus ideales federales, haciendo ojos ciegos a la sanguinaria masacre que le realizaron a los demás federales. El capítulo cipayo del presidente entrerriano de la historia acaba como debe acabar: Siendo traicionado por Ricardo Lopez Jordan y los federales entrerrianos que ven en el estanciero la traición a la patria y la entrega a los unitarios al país, derivando luego en la masacre de estos. Por último, el federalismo del Interior. Con una connotación popular muy parecida federalismo bonaerense, el Interior no quiere organizar un país que se doblegara a intereses externos, pero sus objetivos económicos son distintos, fuertemente distintos. El interior no quiere una relación de dependencia de las manufacturas inglesas, al contrario, la producción de ellos era la de manufacturas, estas siendo originalmente destinadas por el imperio español hacia la explotación minera del Alto Perú. La estructura económica que habrían traído Rosas o Urquiza les habría dañado fuertemente económicamente, pero ese no es el plan que imponen los unitarios: uno en el que la Argentina es dependiente por completo a Gran Bretaña, en la que se centraliza todo en Buenos Aires y en la que la economía es agroexportadora.
Hay de explicar lo que significa el modelo agroexportador en Argentina: el país plateado producía materias primas agrícolas (principalmente cuero vacuno y trigo, pero también vid, algodón, lana y azúcar) y la isla europea las compraba y vendía en cambio manufacturas industriales e invertía en el país en los rubros que le convenían. Cabe entonces aclarar dos cosas: uno, la relación es imperialista y no le convenía a la Argentina. El valor agregado de la manufactura anglosajona hacía que el cuero o la harina estuvieran devaluados en comparación, y encima, Inglaterra podría comprarlas a otros países, cosa que hacía. Segundo, recordemos lo de lo que les convenía: el ferrocarril argentino era británico y estaba pagado por inversión británica, sí, pero solo conectaba las producciones que le interesaban a Inglaterra al puerto. Si lo comparamos al tramado ferroviario norteamericano la comparación duele: Estados Unidos tenía una red de trenes que cubría a todo el estado y nosotros tres o cuatro conexiones hacia Buenos Aires y otros puertos argentinos. Piensen que Argentina no debía industrializarse: el tramado ferroviario requiere talleres industriales para mantenerse en funcionamiento, la producción vacuna requiere frigoríficos, el trigo silos. Pero la industrialización debía ser mínima: no va a ser que se le ocurra a los argentinos que quizá si ellos procesan sus productos les sale más barato todo y encima de todo el país se hace más rico, más independiente y más importante. El plan británico de como debía ser la economía latinoamericana le convenía a los intereses de las oligarquías locales, y a los que no lo siguieran, sable: caso de la Guerra de la Triple Alianza, en la que brasileños, uruguayos y argentinos bañamos de sangre el Paraguay. De no ser por la intervención del presidente norteamericano Hayes, Paraguay de seguro sería un territorio compartido por Brasil y Argentina.
Otra cosa a recordar: la materia prima debía ser barata, tanto para el británico que la compraba como para el argentino que la producía, y con "británico" me refiero al dueño multimillonario de una fábrica en Bristol que fundo con el capital inicial que sacó de la esclavitud humana y con "argentino" me refiero al terrateniente bonaerense que consiguió su campo mediante la masacre de indígenas puelches y ranqueles. Así se formó un gobierno represor y sádico en su trato a los trabajadores que pedían condiciones humanas de trabajo y salarios altos. Recuerden que hace mucho tiempo el socialismo era mucho más fuerte, mucho más combativo, mucho más grande. Y a ese socialismo se lo frenaba a gatillo. La economía argentina tenía que competir no solo con los otros países a los que Inglaterra compraba los mismos productos sino incluso sus propias colonias que las producían, por lo tanto, la materia prima debía ser barata de producir siempre, y un aumento salarial habría afectado su precio. La economía se mantuvo igual hasta el '30, descontando una pequeña industrialización durante el gobierno de Yrigoyen causada por la Primera Guerra Mundial: lo que Inglaterra no podía vendernos lo producimos por un corto período de tiempo. En el '30 cambian las cosas.
La crisis del '29 afecta a todo el mundo, la república plateada incluida. Los precios cayeron fuertemente, para que se hagan una idea, hagamos una representación teórica de cómo fue: si cuatro paquetes de lana salían lo que un buzo, a una proporción de que un paquete sale diez y el buzo cuarenta, luego de la crisis el buzo salía treinta pero el paquete cinco. La caída de los precios afecto mucho más fuertemente a los países productores de materia prima que a los manufactureros, puesto que estos empezaron a hacer movidas para proteger su propia producción agropecuaria, caso Reforma Agraria del gobierno del presidente norteamericano Delano Roosevelt. La Argentina entra entonces en una etapa que dura hasta el gobierno de Peron en la que ocurre una industrialización moderada, parecida a la que ocurre durante la Primera Guerra Mundial, una en la que el estado no se entromete.
El primer rasgo de intervencionismo estatal ocurre con el Pacto Roca-Runciman, en la que Argentina y Gran Bretaña pactan para que el segundo tenga la misma relación que tiene con sus colonias para con el primero. Esto no logra aliviar la crisis, pero dos figuras captan el ojo de los poderes argentinos, principalmente el militar: los fascistas, principalmente Mussolini, y Delano Roosevelt. Los dos gobernantes lograron la industrialización de sus propios países y soportaron la crisis con el poder del estado: Mussolini no la había sufrido directamente y Roosevelt era el único que parecía superarla. El ejército entonces se divide: un grupo quiere mantener la economía liberal y el otro conseguir un estado industrial. Asume el segundo y de este grupo asume una figura que todos ya conocemos: Juan Domingo Peron. Desde la secretaria del trabajo, el ministerio de guerra y la vicepresidencia de la nación suaviza las condiciones de trabajo obreras, ganándose la lealtad del proletariado argentino que lo libera de prisión el 17 de octubre y lo votaría más tarde no una sino tres veces. Pero hablemos de lo estrictamente económico: Peron crea la IAPI, con la que cambia las divisas que vienen de la producción agraria por moneda local para la compra de insumos industriales y de máquinas herramientas. A su vez, sus políticas de mejora de salario y alianza con los sindicatos, agregándole también educación y salud pública, permiten que el proletariado argentino pueda consumir las manufacturas que produce, por lo que la industria crece enormemente. Recordemos que Peron es un reflejo de su tiempo, siendo un hombre con un aparato propagandístico activo (en esto quiero aclarar que todos los gobiernos tienen aparatos propagandísticos, la diferencia recae en que tan activos y efectivos sean) y una carisma que recuerdan a los líderes fascistas (aunque con un tono mucho más moderado) pero con políticas económicas que Roosevelt podría utilizar como prueba para demandarlo por plagio. Pero todos sabemos el triste final de esta historia: Peron cae, asumen los milicos, que deciden proscribir el peronismo.
Frondizi llega a la presidencia entonces y aplica el desarrollismo, y para dejar más claro que es el desarrollismo, hablemos de China. China se industrializa fuertemente con inversión estatal, sí, pero también privada. Un consumo de 10% en la potencia asiática son 130 millones de personas consumiendo un producto, por lo que todo el mundo quiere poner una fábrica de lo que sea en China. El gigante dormido a su vez tiene una política económica que permite eso. Que muchos países asiáticos empiecen a mostrar condiciones laborales e impositivas que son negocio para los industriales lleva a que las industrias se vayan de Occidente a partir del '80. Plan parecido al del desarrollismo de Frondizi pero mucho antes de que el fenómeno se mundializara. Por esos tiempos la Argentina llega a su mejor capacidad industrial, siendo capaz de, con lo que produce, comprar lo que necesita para producir, sin necesidad de endeudar. Esto, claro, gracias a la fuerte reducción salarial del frondizismo y los demás gobiernos de los gobiernos de la libertadora. Vuelve Peron, muere Peron, asume Isabel y para el '76 todo empieza a empeorar.
La junta militar, mediante golpe de estado, asume. Con su interrupción a la democracia y su persecución civil sanguinaria, logra imponer una nueva doctrina económica, la misma que se impuso en Chile, escrita por la escuela de Chicago y la academia de Viena. El neoliberalismo de la dictadura, por raro que suene, fue un toque más moderado que lo que le haría a la economía  argentina Menem. Recordemos que Martinez de Hoz, ministro de economía de la dictadura y representante del sector civil que la acompañaba, tenía una industria en la Argentina y un gran aliado de la dictadura fueron las empresas de automóviles como la Ford. Había que reducir la industria lo suficiente como para que los obreros se apacigüen pero no lo suficiente como para que afecte nuestros intereses. A su vez, la liberalización que se aplicó, que causó principalmente daños a la salud y la educación (cualquier comparación con el gobierno actual no es mera coincidencia), para aplicarse tuvo que sostenerse en la política de persecución y exterminio que aplicaban la juntas, por lo que el genocidio tuvo un vínculo importante con la política económica. Colapsa la dictadura por su propio peso, horror e incompetencia militar (sobre todo esto último), asume Alfonsín, que no cambia la política económica pero trae de regreso la democracia, así que mejora un toque la existencia política argentina. Pero su pésima política económica, dirigida por los mismos economistas de las juntas, hacen que termine el gobierno con hiper inflación y con una ya muerte imagen positiva.
Entonces asume Menem. Y carajo, como nos la hace Menem. Si los milicos habían logrado moderarse un poco con su ajuste, Menem fue con toda su potencia, a todos gas como dirían nuestros queridos españoles. Su política de "reducir el estado para agrandar la nación", acercamientoa Washington y al banco mundial, incluido al FMI lleva aparejado un ajuste sanguinario que hace que la movilidad social vaya aumentando hasta el punto de que luego de muchos estallidos grandes concluyan en un estallido gigantesco en el 2001. La gente probó neoliberalismo extremo, ajuste y desindustrialización salvaje y no le gusto. La destrucción de todos nuestros grandes hornos no gusto. La llegada de manufacturas más baratas que arrasaron la producción local y causaron desempleo masivo no le gusto al pueblo, al igual que no le había gustado al pueblo ruso unos pocos años atrás. La diferencia es que mientras Yeltsin tuvo un ejército que reprimió violentamente, incluso llegando a bombardear al parlamento, el ejército argentino estaba muerto también. Menem ajustó y ajustó, que incluso el poder militar arrasó.
2003, asume Nestor Kirchner. Un nuevo capítulo de la vida política y social de la Argentina inicia. Y también uno económico. Primero que todo había que moderar la banca y a la bolsa, es decir, al aparato financiero, pagando las deudas en el proceso. Luego proteccionismo. En el país solo quedaron como gran industria las constructoras, así que todo el enorme hueco de producción que dejaron las grandes empresas de manufacturas lo ocuparon las PyMes: industrias más pequeñas, más de talleres industriales que de fábricas, que generan mucho empleo pero tampoco tanto como los previos monstruos industriales. Recordemos que a la oligarquía no le interesa durante el gobierno kirchnerista industrializar como si le interesaba durante el gobierno peronista. Son contextos mundiales distintos los del peronismo como los del kirchnerismo. Pero en términos de política pública y social, los gobiernos de Nestor y Cristina son muy parecidos a los de Peron. El empleo público crece mucho, la medicina y la educación reciben una gran inversión y un gran crecimiento (aunque la segunda siga teniendo algunos problemas de funcionamiento), la protección del trabajo y salarios que aumentan con la inflación permiten que el proletariado argentino pueda vacacionar, por lo que el turismo crece fuertemente, incluso volviéndose un factor económico importante. Si tuviera que definir económicamente al kirchnerismo, diría que tuvo una política pública y un proteccionismo parecidos al de Perón y una industrialización parecida a la de Yrigoyen pero más pequeña y llevada a cabo no por la oligarquía comercial sino por las clases medias.
Descontando alguna que otra inflación y un default, el kirchnerismo sigue siendo una opción económica mucho más lógica para el proletariado que el neoliberalismo: desempleo más bajo y salario más alto en dolares de la región en el 2015. Pero eso no detiene a la gente de votar a Macri. Macri es Menem. Tiene los mismos economistas que el que hacen las mismas cosas que el. Y Menem tenía los mismos economistas que Alfonsín. Y Alfonsín que las juntas militares. Así que Macri, por lógica, va a hacer lo mismo que estos y es lo que hace e hizo. La política económica es muy parecida. El presupuesto que se esta votando ahora es el signo más claro de esto, pero el ajuste en educación y salud ya se mostró con anterioridad, sin olvidarnos que ahora un aparato represivo se muestra activo de vuelta en la argentina. Y esto es, en resumen, la historia del liberalismo en la Argentina. Proximamente: Neoliberalismo - Parte tres: Crítica teórica al neoliberalismo.

sábado, 27 de octubre de 2018

Neoliberalismo - Parte 1: ¿Cómo llegamos aquí?

En el 1776 Adam Smith sacaría La Riqueza de las Naciones, texto en el que se fundamentaría lo que se llamaría el modelo liberal de la economía o liberalismo económico. El liberalismo era ya una corriente filosófica que se estaba poniendo ya de moda en Occidente y Smith terminaría describiendo como su manejo de recursos y riquezas debería hacer. Tampoco es que podamos culpar a Smith por lo que hizo o causó más tarde su modelo, emitir un juicio moral por la calidad humana de un hombre basado en un texto que se escribió hace más de cien años es una treta que utiliza la derecha respecto a Marx y me niego a utilizarla con cada centímetro de mi ser.
Pero bueno, toca hablar de lo que era el liberalismo. El estado no debe intervenir, la mano invisible del mercado manejará y acomodará nuestra vida, etcétera, etcétera. Ya nos conocemos el mambo. Luego, David Ricardo expandiría las teorías viéndolas desde su práctica. Más tarde, Malthus iría en modo darwinismo social diciendo que para sostener la riqueza políticas de alta mortalidad y baja natalidad debían ser aplicadas (guerra, por ejemplo). Marx y Engels luego analizarían el capitalismo también a partir de los textos de Adam Smith y Ricardo y la filosofía de Hegel. Las cosas fueron más o menos igual de liberales en las grandes escuelas económicas hasta que Keynes empezó a escribir su propia teoría económica: el keynesianismo, en el que el estado administra la economía imponiendo políticas que favorezcan al consumo, la inversión privada a través de la inversión estatal, entre otras. Esto derivo en que haya un enfrentamiento entre las escuelas económicas capitalistas: los ortodoxos, creyentes del libre mercado, y los heterodoxos, ideólogos del control estatal. Toca aclarar que el liberalismo económico mantuvo por un tiempo el liberalismo humanista. Smith se preocupaba por los pobres e ideó su teoría pensando en que iba a mejorar la situación de los pobres, Ricardo fue el primero en darse cuenta de que aumenta mucho la ganancia del capitalista pero el salario no sube, y, al final de cuentas, Marx es cincuenta por ciento Hegel cincuenta por ciento Smith, duela al que le duela.
El neoliberalismo, en cambio, tira un poco esa cuestión de la importancia del bienestar humano para solo quedarse con el discurso económico. Utiliza palabras que no tienen ya el valor que tenían pero siguen pegando con fuerza como "natural", "naturaleza humana" y "libertad". Natural es que el espécimen masculino de rape sea muy débil y tenga que insertarse en una mucho superior físicamente hembra para sobrevivir y reproducirse, naturaleza humana si se quiere es nuestra necesidad psicológica de contacto con otros seres y cariño, y no creo que justamente todos los esclavos que se rebelaron en la historia de la humanidad pensaran justamente en que no les cobren impuestos. Para ser directos con el asunto, el neoliberalismo es una rama aún más extrema del liberalismo, llegando incluso a derivar en el pensamiento liberal libertario, que plantea el fin del estado mismo. Si las cosas siguen como van, esperemos para el 2030 que las empresas privadas empiecen a comprar provincias y localidades y que para el 2100 Coca Cola y Pepsi inicien una guerra para ver quien se queda con la producción azucarera del norte de la Argentina. Y no estoy contando chistes, realmente creo un futuro posible en el que el Estado no exista, pero olvidémonos de eso un rato.
Sin embargo, todas estas ideas y textos son algo metafóricos sino analizamos la historia en la que ocurren. Al final de cuentas, hasta que no se apliquen teorías liberales o neoliberales, son solo teorías en un libro. Así que, ¿donde inicia el liberalismo? Vayamos a Inglaterra un rato. La isla tuvo una guerra civil, Cromwell decapitó al rey, hubo un corto período republicano, los escoceses como siempre cobraron su dosis centenaria de violencia y, finalmente, volvió un rey a la corte. Pero la corte, y el reino, estaban cambiados: ahora, había parlamento. Gran Bretaña se volvió el primer país con parlamento del mundo y el primer estado en aplicar conceptos liberales, los económicos incluidos. Pero he aquí algo que nos olvidamos del liberalismo europeo: es racista como pocas cosas. ¿Se acuerdan de eso de Locke de un estado libre y no tiránico? Sí, sí, no se aplicaba a los bárbaros (y digo bárbaros en el sentido literal de la palabra que usa Locke). El intelectual promedio europeo de esos tiempos era racista, misogino y clasista. Eso no significa que sus ideas estén erróneas, sus ideas pueden estar erróneas filosoficamente hablando, pero no por su calidad como personas. Esto no significa que, debido a su marco de tiempo y contexto no sean estos racistas. Entonces, volvamos a Gran Bretaña, ¿sí?  El gran logro que los liberales se toman de ese período es que ahí inicia la revolución industrial, como si sus recetas económicas en cierta forma causaran esto. Pero no. La industria británica sostuvo su crecimiento a base del saqueo de África, Asia y América, y la esclavitud. Los primeros industriales eran hombres ya ricos o, por segundo plano, se casaban con la hija de un lord ingles con tal de conseguir dinero. ¿Por qué creen que sobrevivió la nobleza en Inglaterra? La clase burguesa industrial y la clase señorial feudal están fuertemente entrelazadas en la isla.
Otra causa que hizo crecer la industria en Europa, Estados Unidos y Japón no fue necesariamente las recetas económicas sino la guerra. Gran Bretaña tenía mucho interés en seguir siendo el rey de los mares, Francia y Rusia se mataban buscando una manera para detener a Prusia de conquistar el universo, digo, Europa Continental, a Estados Unidos ya le había empezado a gustar la práctica de enviar a los marines para solucionar sus problemas económicos del patio trasero y Japón quería China (punto). Las otras industrias que había, pequeñas en comparación y muy contextuales, ya sea Milan y el norte italiano por su relación cultural con los alemanes o Cataluña en España y su cercanía con Francia. La cosa es que algo que hizo crecer mucho la industria no fue justamente que las teorías de Smith fueran un lujo sino que las potencias industriales les gustaba agarrarse a tortazos y llevarse al mundo de frente si es posible. En ese período hubo una crisis por exceso de producción, ¿y saben cual fue su solución? Imperialismo, conquistar lo que quedaba del planeta Tierra para insertar capitales y manufacturas en estos territorios. Como el mundo es finito, esta solución no duro mucho y en Europa se dieron cuenta de que la hora había llegado: había que probar todas sus nuevas armas, entre ellos. Así llegamos a una primera guerra mundial de la que solo salen vencedores Japón y Estados Unidos, el primero porque no hizo casi nada y no recibió casi nada de daño y el segundo porque el resto de rivales quedaron absolutamente derrotados: Francia y Gran Bretaña endeudadas, cuatro imperios habían desaparecido y a Italia la ningunearon. Pero el surgimiento del imperio norteamericano del sol rojo, azul y blanco haría estallar la crisis del '29, en la que los estados se dieron cuenta de que quizá había de hacer algo respecto a la economía.
Ahí es donde la heterodoxia económica se vuelve a aplicar, inspirándose en las políticas de Bismarck y tomando las ideas de Keynes. Un fenómeno parecido había ocurrido a partir del '20 en Italia, con Mussolini creando organismos como el IRI para industrializar la bota europea. Pero descontando a Italia, nadie en Europa aplicaba las teorías keynesianas. Se trata de decir que en la Alemania Nazi se aplicaron, pero esto es falso. Apenas asume Hitler vende muchas empresas públicas, y acorde a palabras del Delano Roosevelt, cuando Hitler llega al poder las relaciones económicas siguen "igual que siempre". Entonces, ¿cómo se levanta el estado nazi? La guerra, como previamente nombrada, fue un factor fuerte, a su vez, se apropió de los negocios y empresas de un pequeño pero dentro de todo acomodado sector de la población (los judíos y los alemanes con "sangre judía", porque muchos eran alemanes promedio que debido a las leyes de Nuremberg a pesar de que nunca hayan visto una Tora ni ido a la sinagoga, pum, sos judío, porque ese abuelo lejano que tenían era en realidad un judío que se hizo al protestantismo para tenerla más fácil para ponerse una imprenta o entrar a la universidad), y por último, alargando el horario laboral y desintegrando a los sindicatos antes de que puedan decir "Esto no es lo que nos prometiste". Se repite la historia, guerra mundial para ver quien la tiene más grande: un montón de paises europeos pequeños conocen el infierno, Francia teniendo un ejército más grande que Alemania se rinde a los dos segundos, Gran Bretaña sobrevive una impresionante invasión alemana para luego ser salvada por Estados Unidos, la URSS, a base de perder población a lo loco finalmente descuartiza Alemania, derivando esto en que todos los países europeos que la apoyaron para sobrevivir a la furia soviética apliquen políticas de persecución, campo de concentración y exilio a sus propios alemanes y descendientes de alemanes y por último, Japón conoce las bombas atómicas. En conclusión, Estados Unidos gana y, gracias a esto, le aplica el Plan Marshall a Europa y, a su vez, el Estado de Bienestar keynesiano.
Fueron treinta años de crecimiento noble y continuado, en la que la calidad de vida de Europa y Estados Unidos aumento sin necesidad que otros seres humanos sufran por esto. Hubo guerras brutales peleadas en otros países, sí, pero no eran para industrializarse sino para ver quien tenía la posta en el mundo, si los soviéticos comunistas o los capitalistas occidentales. Pero para el '70, se repite la historia: el liberalismo vuelve, ahora de parte de Friedman, Hayek y Von Mises. Pero acá es donde es importante la diferencia del liberalismo económico clásico y el neoliberalismo. Mientras que Smith se preocupaba por los pobres y Ricardo criticaba a los industriales por no aumentar salarios, Hayek dice sin asco que a veces la "libertad" a veces no va de mano con la democracia y que de ser ese el caso entonces mejor elegir la "libertad" y Friedman fue la mano derecha del dictador chileno Augusto Pinochet, razón por la que lo insultan y llaman asesino cuando le entregan el Nobel de Economía. Pero ya es tarde, el neoliberalismo surge en todo el mundo capitalista y se expande como peste negra a todo el mundo cuando cae la Cortina de Hierro y la URSS con ella. Pero las recetas económicas fueron acompañadas por violencia, sea de parte del estado propio que quiera aplicarlas o estados ajenos que se las quieran aplicar.
Esto es, en resumen, el surgimiento del liberalismo, tanto filosóficamente como históricamente hablando. La próxima: ¿Cómo surge en Argentina?

sábado, 6 de octubre de 2018

Peronia

Como buena semana típica de la Argentina de Macri fue una semana de mierda con noticias de mierda. Era de esperarse. Me jode lo de las 24 cuotas de gas, que Macri y sus amiguetes del PRO salgan libres de todos sus procesos me hincha las pelotas pero lo que directamente me deprime es que la actividad industrial haya caído un 5,6 por ciento. La desocupación ya llegó a un 10%. Hace mucho tiempo ya el país dejo de tener pleno empleo. Ya saben que para mí el trabajo no es bueno por sí mismo sino que es una cuestión de supervivencia en el sistema económico en el que vivimos. Esto no tiene que ver con que uno disfrute o no del trabajo que hace sino una simple realidad que Peter Coffin resumió en una muy simple frase: "el trabajo es lo que hace que uno merezca comer en la sociedad capitalista". Si hay algo relacionado con el trabajo en la Argentina es el peronismo.
Siempre tuve una mirada rara hacia el coronel. Es un personaje que me elude en el sentido de que no puedo comprenderlo, cuyas acciones aún me son raras y sorprendentes. Tengo mis propios fundamentados prejuicios a los milicos y Juan Domingo era uno de carrera. Colaboró, como oficial, en la represión de los trabajadores de quebracho y en el golpe de estado a Yrigoyen, pero luego fue el tipo que como Secretario de Trabajo hizo volver a funcionar las leyes laborales de la Argentina y crear unas nuevas como el estatuto del Peón y en sus primeros días como opción política busco el apoyo de radicales relacionados con el yrigoyenismo. Aunque eso es obvio porque el alvearismo arruinó el radicalismo. Entiendo la crítica de como hacía propaganda oficial, pero tampoco es que los tipos que había antes no hicieran su buena cuota de adoctrinamiento ideológico. Bunge puede criticar escolarmente todo lo que quiera a Juan pero el tipo mandó a crear tantas cátedras y colegios que es ridículo decir que fue nocivo con la educación. Decir que fue de izquierda, o derecha, o fascista no tiene mucho sentido porque siempre hizo una cosa que va en contra de esas etiquetas entonces uno queda en una especie de pantano lleno de niebla en el cual no puede ver muy bien al que tiene enfrente.
Ante todo, Peron era un pragmático al que las cuestiones ideológicas le importaban poco y nada. Por eso puede parecer siempre un poco contradictorio. Yo por lo personal trato de no creerme mucho su historia con Eva o revisar las cosas que hizo con cinismo porque, en palabras de Fernán Mirás, no quiero ilusionarme. Guste a quien le guste y disguste a quien le disguste, los años peronistas fueron los más felices. Hay gente que quiere disociarse de la figura del coronel diciendo que son peronistas de Eva, el tema es que Eva era una peronista de Peron así que la cosa no tiene mucho sentido por ningún lado. La izquierda no le quiere pero la izquierda argentina es conocida por no querer a nadie. La oligarquía le detesta y desprecia por haber perjudicado sus negocios pidiendoles cosas tan caras como que los obreros puedan vivir bien con sus salarios y que en el trabajo les traten como otros seres humanos, llegando al punto de directamente creer que el iba a acabar con ellos cuando esta nunca fue su intención. Más que los aliados, al peronismo lo definen sus enemigos. Y para acabar con la discusión más pelotuda de la historiografía argentina: no, Menem no fue peronista. No se puede ser peronista y hacer todas las cosas contrarias a las que hizo Peron. Título de médico no te hace médico sino haces nunca nada relacionado con la medicina, o, en este caso, todo lo contrario, como matar pacientes dándoles malos consejos sobre vacunas o el sida.
El peronismo es el mejor capítulo de nuestra deprimente y violenta historia, nuestra querida historia de mierda en la que todo siempre parece ir mal. Pero este blog habla sobre como la gente habla en el contexto actual de la argentina, para ser más claro, la gente forra de la argentina que hace que uno se quiera agarrar a trompadas cuando te comentan alguna boludez mientras conducen su taxi o en la cena familiar. Tristemente, hay un sector de la sociedad argentina que quiere borrar un poco la importancia de este individuo que es el político más importante de la argentina del siglo XX sino el de la historia general del país. Un sector, que obviamente, es clase media y clase baja que se cree media (aunque siendo sinceros, la clase media es clase baja que se cree alta así que no tiene mucho sentido esta diferenciación). El enemigo mortal de Perón, o más bien, su enemigo más estúpido. Igual, si me preguntan, creo que en muchos sentidos para ser un clase media de derecha un requisito ser estúpido. 
En un artículo publicado en InfoBae (ya saben, un diario muy inteligente en el que escriben grandes intelectuales como Luis "A Macri lo veo con un toque de Mandela" Majul, Fernando "La serpiente que le dio la manzana a Eva en el Jardín del Eden fue Perón" Iglesias y el estúpido que para hablar de dinero robado por políticos "corruptos" decidió comparar el peso de estos con animales), German Fermo habla de Peronia, un país de cinco clases sociales y otras pelotudeces que no tiene mucho sentido ni importancia para los tiempos que vivimos. Habla de la "deKada saKeada" (ya saben, la que termino con un país sin deuda prácticamente, un desempleo mínimo y el salario más alto en dolares de la región) y de como un 10% de la población que labura mantiene a otro noventa por ciento que no, cosa que me sorprende porque hay un treinta por cierto que también cree esto y a su vez piensa que forma parte de ese diez por ciento. Igual no se que esperar de un economista salido de una universidad californiana. En realidad no se que esperar de los economistas en general, solo los heterodoxos tienen mis respetos porque, sorpresa sorpresa, son los únicos cuyas formulas si sirven a las masas populares y, en general, funcionan. Los libertarios no solo me parecen fundamentalmente erroneos sino que encima me resultan un toque sociopatas.
John Donne, poeta inglés, dijo ya hace mucho tiempo, adelantándose a la fenomenología, que ningún hombre es una isla. Pero la economía, en su creencia ridícula de que es una ciencia exacta, y la clase media, siguen apoyándose en ese estúpido pensamiento de que no, todos somos independientes y completamente libres, aislados cartesianamente y que el contexto es una pamplina. Menuda bobada. No es que este a favor de ese pensamiento místico de que todo esté conectado, sí, todo está conectado, pero tampoco es que la veda este abierta para decir cualquier cosa. La Argentina tiene un racismo muy activo y en ningún sitio está esta xenofobia activa más que en la clase media. El problema que tuvo la clase media con Perón no fueron sus políticas keynesianas sino que los negros ocupaban la plaza y los negros se sentían con el derecho de ser una población activa en su ciudad. Cortazar ilustra ese racismo y Rozenmatcher luego lo aplasta, ya les conté. Este racismo se termina demostrando en gente tratando de plantear que no, que Peron no hizo nada, que el es un capítulo aparte de una etapa muy ficcional de la historia argentina. Que todo fue una mentira, que los negros no pusieron los pies en la fuente. Una historia literaria, un simulacro como diría el otro porteño intelectualoide racista Borges.
Pero no. Perón ocurrió. El kirchnerismo ocurrió. Que Eduardo Amadeo, diputado del PRO que despotrica constantemente contra el peronismo y que quiere una limpieza de empleados públicos le hayan salvado la vida en un hospital público llamado Hospital Eva Peron es irónico como mínimo. Muchos de los hospitales, carreteras, escuelas, cátedras, balnearios públicos se hicieron durante el peronismo. La única razón por la que los sindicatos y las obras sociales son tan poderosas en nuestros días es gracias al peronismo. Hay a su vez traidores o más bien creídos, que volvieron a estar bien o consiguieron algo bueno durante el peronismo y al final de este votan en contra y se vuelven los más grandes gorilas porque de golpe se consideran clase media. Pero no, que haya un aumento de salarios depende en muchos sentidos de que si el gobierno se muestra a favor o no de este aumento y cuanto aumente. Uno de los enemigos más idiotas que tuvo Perón fue la Unión Industrial, raro siendo que nunca hubo un período en el que la industria argentina hubiese crecido tanto como bajo Peron. Es más, volviendo a la cuestión negra, verán que el problema con el peronismo es que los negros salen a la calle. Que los inmigrantes sean negros, ya sean de Senegal o de Bolivia o de una provincia del país como Chaco. La clase media se siente orgullosamente blanca como si eso significara algo. Pero la clase media necesita de esos negros, necesitan que los negros le limpien la casa, les limpien las veredas, les vendan las verduras y laburen sus campos. Y, por sobre todo, necesitan que los negros sean pobres para que hagan todo eso sin quejarse. Y esa es la razón por la que se odia al peronismo y se habla de una peronia. Porque el peronismo, como fenómeno que fue, porque quizá no Peron, le dio a los obreros una voz y los trato por primera vez de manera justa. Porque el peronismo hace colapsar las estructuras ideológicas sobre la que esta cimentada la república al hacer que el bárbaro sea por primera protagonista. Y eso no lo pueden cambiar. Eso no se puede rescribir. Por más terminologías y cuentos racistas que hagan. Por más libros que quemen. Por más que copen el PJ, por más asedio mediático y justicia servil que posean, los humanos no somos islas y todos recordamos eventualmente lo que se siente el cariño y la felicidad, siendo negros cabeza o no. Y por más que desaparezcan o fusilen, los años más felices fueron y serán peronistas.
Por Rocco Fregoti.